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Salud animal2 de julio de 20269 min de lectura

Tos en perros: causas, tos de las perreras y cuándo ir al veterinario

La tos en perros puede ir desde una infección respiratoria leve hasta un problema de corazón o de tráquea. Explicamos las causas más frecuentes, cómo es la tos de las perreras, qué señales son de alarma y cuándo hay que acudir al veterinario.

Tos en perros: causas, tos de las perreras y cuándo ir al veterinario

Tos en perros: causas, tos de las perreras y cuándo ir al veterinario

Que un perro tosa de forma puntual, después de beber muy rápido o de tirar de la correa, suele ser normal y no tiene mayor importancia. El problema aparece cuando la tos se repite, dura varios días o va acompañada de otros síntomas: entonces deja de ser un gesto aislado y se convierte en una señal de que algo no va bien en las vías respiratorias, en el corazón o en la tráquea.

La tos no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener causas muy distintas. Algunas son leves y se resuelven solas; otras necesitan tratamiento y unas pocas son urgentes. En este artículo te explicamos cuáles son las causas más frecuentes de tos en perros, cómo reconocer la conocida tos de las perreras, qué señales deben ponerte en alerta y cuándo conviene acudir al veterinario sin esperar.


Por qué tose un perro

La tos es un mecanismo de defensa: el cuerpo intenta expulsar algo que irrita las vías respiratorias, ya sea moco, un cuerpo extraño, un agente infeccioso o líquido acumulado. Por eso, para entender qué le pasa a un perro que tose, lo importante no es solo el ruido, sino el contexto: cuándo aparece, cómo suena, cuánto dura y si va acompañada de otros síntomas.

Fijarse en esos detalles ayuda mucho al veterinario a orientar el diagnóstico:

  • Cuándo tose: al hacer ejercicio, al tumbarse, por la noche, tras la excitación o de forma constante.
  • Cómo es la tos: seca y áspera, húmeda y con flema, o con arcadas al final como si quisiera vomitar.
  • Cuánto lleva: unas horas, varios días o semanas.
  • Qué más le pasa: fiebre, decaimiento, falta de apetito, dificultad para respirar o secreción por la nariz.

Cuanta más información puedas dar en la consulta, más fácil será encontrar la causa.


La tos de las perreras (traqueobronquitis infecciosa)

La tos de las perreras es una de las causas más frecuentes de tos en perros y una de las más contagiosas. Se trata de una infección de las vías respiratorias altas provocada por varios agentes que suelen actuar juntos, entre ellos la bacteria Bordetella bronchiseptica y algunos virus respiratorios.

Su nombre viene de que se contagia con facilidad allí donde hay muchos perros juntos y compartiendo aire: residencias caninas, refugios, parques, peluquerías o zonas de socialización. Un perro puede infectarse simplemente por estar cerca de otro que tose.

La tos de las perreras suele reconocerse por:

  • Una tos seca, fuerte y áspera, muy característica, que muchas familias describen como si el perro tuviera algo atascado en la garganta.
  • Arcadas al final del acceso de tos, a veces con expulsión de una pequeña cantidad de espuma o moco, que pueden confundirse con vómitos.
  • Un perro que, salvo la tos, suele mantener buen estado general, con apetito y ganas de jugar.

En perros adultos y sanos, en la mayoría de los casos evoluciona bien y se resuelve con reposo y el tratamiento que indique el veterinario. El riesgo es mayor en cachorros, perros mayores o con enfermedades previas, en los que puede complicarse y afectar a vías más profundas. Existe una vacuna frente a los principales agentes de la tos de las perreras, especialmente recomendable para perros que conviven o se relacionan con muchos otros; puedes comentarla al revisar su calendario de vacunación.


Otras causas frecuentes de tos

No toda tos es tos de las perreras. Otras causas habituales, que conviene que valore el veterinario, son:

  • Colapso de tráquea: más frecuente en perros pequeños y de razas miniatura. Produce una tos seca muy característica, a menudo descrita como un graznido, que empeora con la excitación, el esfuerzo o al tirar de la correa.
  • Problemas de corazón: algunas enfermedades cardíacas provocan tos, sobre todo en perros mayores, por acumulación de líquido o por presión sobre las vías respiratorias. Suele empeorar por la noche o con el ejercicio y acompañarse de cansancio.
  • Cuerpos extraños: una brizna de hierba, una espiga o un trozo de comida que se va por el sitio equivocado pueden provocar tos brusca y persistente.
  • Bronquitis y alergias: la inflamación de las vías respiratorias por causas alérgicas o irritantes también genera tos, a menudo acompañada de estornudos.
  • Otras enfermedades infecciosas: algunas víricas graves, como el moquillo canino, pueden empezar con tos entre otros síntomas, sobre todo en perros no vacunados.
  • Parásitos: ciertos parásitos, incluidos algunos transmitidos por mosquitos, pueden afectar al aparato respiratorio o cardíaco y provocar tos, lo que refuerza la importancia de mantener al día la prevención antiparasitaria.

Como ves, causas muy distintas pueden dar un síntoma parecido. Por eso el objetivo de la consulta no es "quitar la tos", sino averiguar qué la está provocando para tratar el origen.


Señales de alarma: cuándo la tos es urgente

Hay situaciones en las que la tos deja de ser un motivo para observar y pasa a ser un motivo para acudir de inmediato al veterinario. Trátalo como una urgencia si tu perro presenta, junto a la tos:

  • Dificultad para respirar, respiración muy rápida o con esfuerzo evidente.
  • Encías o lengua de color azulado o muy pálido.
  • Tos con sangre.
  • Decaimiento importante, negativa a moverse o a comer.
  • Ahogo o tos que no cede tras un acceso muy fuerte.
  • Tos que aparece de repente y de forma intensa tras haber podido tragar o inhalar algo.

Ante cualquiera de estas señales no conviene esperar a ver si mejora: es mejor contactar cuanto antes con un servicio veterinario. Si tienes dudas sobre qué se considera una emergencia, puede ayudarte nuestra guía sobre urgencias veterinarias y cuándo acudir.


Qué NO debes hacer en casa

Cuando un perro tose es natural querer aliviarlo cuanto antes, pero algunas medidas caseras pueden empeorar las cosas:

  • No le des medicamentos humanos (jarabes para la tos, antiinflamatorios o antibióticos) por tu cuenta: muchos son tóxicos para los perros o pueden enmascarar un problema grave.
  • No presupongas que "es un resfriado" y lo dejes pasar semanas: una tos que persiste siempre merece una valoración.
  • No fuerces el ejercicio ni los paseos largos mientras tose; el reposo relativo ayuda a la recuperación.
  • No cambies el collar por otro más apretado ni tires de la correa: en perros con tos, sobre todo si hay sospecha de tráquea sensible, es preferible usar arnés.

El tratamiento correcto depende por completo de la causa, y solo el veterinario puede determinarla y pautar lo que realmente ayuda a tu perro.


Preguntas frecuentes

¿La tos de las perreras es peligrosa? En perros adultos y sanos suele evolucionar bien y resolverse con reposo y el tratamiento indicado por el veterinario. El riesgo es mayor en cachorros, perros mayores o con enfermedades previas, en los que puede complicarse y afectar a vías respiratorias más profundas. Por eso conviene consultar siempre, aunque el perro se encuentre bien.

¿Puedo darle a mi perro jarabe para la tos de personas? No. Muchos medicamentos humanos son tóxicos para los perros o pueden ocultar un problema grave. Nunca hay que medicar a un perro por cuenta propia: es el veterinario quien decide si hace falta tratamiento y cuál es el adecuado.

Mi perro tose como si tuviera algo atascado, ¿qué significa? Esa tos seca que termina en arcadas es muy típica de la tos de las perreras, pero también puede aparecer con el colapso de tráquea o si ha inhalado un cuerpo extraño. Si se repite o dura más de un día, conviene que lo valore el veterinario para saber cuál es la causa.

¿Cuánto dura la tos en un perro? Depende de la causa. Una infección respiratoria leve puede mejorar en unos días con tratamiento, mientras que problemas como el colapso de tráquea o las enfermedades de corazón son crónicos y requieren seguimiento. Si la tos dura más de unos días o no mejora, no conviene esperar más.

¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario por tos? De inmediato si hay dificultad para respirar, encías azuladas o pálidas, tos con sangre, decaimiento marcado o ahogo. Y aunque no haya señales de alarma, si la tos se repite, dura varios días o va con fiebre, falta de apetito o secreción nasal, también conviene una consulta.

¿Se puede prevenir la tos de las perreras? Existe una vacuna frente a sus principales agentes, muy recomendable para perros que van a residencias, peluquerías o zonas con muchos perros. Mantener al día la vacunación y evitar el contacto con perros claramente enfermos reduce el riesgo de contagio.


Cuándo buscar un veterinario

Una tos aislada tras beber o hacer ejercicio no suele ser preocupante, pero una tos que se repite, que dura días o que se acompaña de otros síntomas siempre merece una valoración profesional. Y ante señales de alarma como dificultad para respirar, encías azuladas o tos con sangre, hay que actuar como en una urgencia y acudir cuanto antes.

El veterinario examinará a tu perro, escuchará cómo suena la tos, valorará las vías respiratorias y el corazón y, si hace falta, hará pruebas para llegar al origen y pautar el tratamiento adecuado. Para encontrar una clínica veterinaria cerca de ti, puedes buscar por ciudad en nuestro directorio de veterinarios y contactar directamente con el profesional que mejor se adapte a tu caso.

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